Publicado el 12 jul, 2010
Premios  Fundación Bunge y Born

Premios Fundación Bunge y Born

Premios científicos Fundación Bunge y Born a Física

El brillante físico argentino Juan Pablo Paz recibió la noche del martes el Premio Fundación Bunge y Born 2010, la distinción científica más importante que se otorga en el país.

En la misma ceremonia se entregó el Premio Estímulo a Jóvenes Científicos al físico platense Tomás Grigera. Ambos científicos recibieron una importante suma de dinero y una medalla de oro en el caso de Paz, y de plata, Grigera.  

El amplio auditorio del hotel Four Seasson fue desbordado por el entusiasta numero de invitados que respondió a la convocatoria. Entre ellos se contaban importantes personalidades de la ciencia y del mundo empresario, como la Dra. Marta Graciela Rovira y el Dr. Vicente Antonio Macagno, Presidenta y Vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET, respectivamente; los doctores Víctor Ramos, Eduardo Arzt, Irene Ennis, Marcelo Yanovsky y Bernardo Gabriel Mindlin, ganadores de ediciones anteriores del premio, y los empresarios Sebastián Eskenazy y Eduardo Eurnekian, entre otros.

El premio Fundación Bunge y Born está reconocido como una de las distinciones más importantes que se entregan en el ámbito científico de Latinoamérica y en 1965 fue otorgado a Luis Federico Leloir, quien cinco años más tarde ganó el Premio Nobel.

Los premios fueron entregados por el presidente de la Fundación Bunge y Born, Jorge Born (h), quien estuvo acompañado por Ricardo Smith Estrada, Alix Born, Alejandro y Juan Manuel de la Tour D`Auvergne y Jenefer Féraud, miembros del Consejo de Administración de la Fundación.

Born señaló que “el apoyo de la Fundación Bunge y Born a la investigación científica como motor de desarrollo de nuestra sociedad, continúa inquebrantable, siguiendo fielmente el legado transmitido por  nuestros fundadores, hacen ya más de 4 décadas”.

“En ese sentido, hemos decidido redoblar la apuesta, y crear este año un nuevo proyecto de apoyo a la actividad científica. A partir de este año otorgaremos  20 becas post doctorales, para jóvenes investigadores integrados a centros, o institutos de investigación argentinos, relacionados con nuestros premiados, y en todas las disciplinas que abarca el Premio. Comprometemos en este esfuerzo, una inversión superior al millón de pesos”.

El empresario no eludió temas de actualidad y dijo: “estamos convencidos de que la Argentina necesita del trabajo conjunto de los que ambicionamos un futuro mejor. En ese sentido encuentro oportuno repetir mi llamado, para que los argentinos pongamos de lado las diferencias mezquinas que nos achican, para trabajar en equipo, sobre aquellas coincidencias que nos agrandan.

Los premiados, a su vez, agradecieron y dedicaron los premios recibidos en palabras, por momentos, entrecortadas por la emoción. El joven Grigera destacó que, a pesar de ser un investigador de ciencia básica, piensa que el necesita de una ciencia que trascienda al laboratorio. Paz, por su parte, rescató la importancia que tuvo para su carrera la educación pública del país y señaló la necesidad de apoyar la investigación científica, aun reconociendo que eso no resuelve por si sólo los problemas de inequidad y exclusión que presenta nuestra sociedad.

Entre los trabajos más reconocidos del doctor Paz se mencionan sus importantes aportes al desarrollo de la computadora cuántica, una herramienta que podría revolucionar el ámbito de la investigación y el conocimiento. Por su parte, el doctor Grigera es un brillante físico platense, que a los 30 años realizó experimentos en vidrios estructurales ampliamente difundidos en el ámbito internacional. También recibirá una suma de dinero y una medalla de plata.

Una vida dedicada a la ciencia

El reconocimiento al doctor Paz está fundado, también, en su contribución a la formación de recursos humanos y en su gestión para la modernización de las actividades de investigación y docencia en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, del que es director.

Al analizar las posibilidades que podría ofrecer la computación cuántica, el Dr. Paz indicó que se podrán predecir las propiedades de los materiales, que no se resuelven con las computadoras clásicas. También precisó que, en la actualidad, hay propuestas para construir hardware cuánticos, pero que aún hace falta vencer barreras tecnológicas y estima que en 20 años podría haber computadoras cuánticas.

Juan Pablo Paz nació en Buenos Aires en 1959 y cursó sus estudios de grado y de postgrado en la Universidad de Buenos Aires, donde se doctoró en Física en 1988. Entre 1989 y 1994 realizó estadías posdoctorales en la Universidad de Maryland y en los laboratorios de Los Alamos en los Estados Unidos.

Regresó al Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires como profesor en 1994, de donde se ausentó solamente cuando estuvo trabajando en la división teórica del Los Alamos National Laboratory, USA. Actualmente es Profesor Titular, Director del Departamento de Física e Investigador Principal del CONICET.

Ha dado conferencias y cursos en instituciones del mayor prestigio internacional, tales como Les Houches (Francia); Scladming (Austria); Banasque (España); Waterloo (Canada); Santa Fe Institute (USA); Massachussets Institute of Technology (USA); Max Planck Institute (Alemania); Institute of Theoretical Physics, Universidad de Califormia San Diego, (USA); College de France; Institut Henri Poincare, Francia; Universidad de Harvard, USA; Princeton University, USA, e Institute Isaac Newton, Cambridge, UK. Ha recibido numerosas becas y premios: el Premio E. Galloni (1994) de la Academia de Ciencias Exactas, Fisicas y Naturales, Internacional Fellowship del Santa Fe Institute, USA (2001-2003), Guggenheim Fellowship (2004) y W. Bessel Award (2006) de la Alexander von Humbold Foundation.

Tiene más de 70 publicaciones en revistas científicas de alto impacto, las que han sido citadas alrededor de 3400 veces, lo cual revela un amplio reconocimiento internacional,

 “Podría trabajar en cualquier parte del mundo –dice-. De hecho, en Estados Unidos, donde estuve 8 años, tenía muy buen ingreso, pero prefiero trabajar en Argentina. Me siento útil acá, me gusta la docencia. Me importa lo que pasa aquí, afuera, salvo la investigación, nada me importaba”.

Una pasión heredada

Tomás Grigera tiene 40 años y el jurado fundamentó la distinción que se le acaba de otorgar en sus “relevantes contribuciones a la teoría de vidrios, polímeros y otros sistemas desordenados y el reconocimiento internacional de las mismas. Su versatilidad en el ejercicio profesional, que le permite encarar con éxito trabajos experimentales, teóricos, técnicos y computacionales. Y su excelente formación académica y su importante labor docente”.

Nació en La Plata en 1969 y heredó de su padre –que también es físico- la pasión por la ciencia. Trabajó con él en sus inicios y, actualmente, ambos se desempeñan como profesores en la Universidad Nacional de La Plata, donde realizó sus estudios de física, tanto de grado como de postgrado.

Entre 1998 y 2000 realizó una estadía posdoctoral en Northeastern University, Boston, USA. Allí realizó experimentos en vidrios estructurales, midiendo simultáneamente susceptibilidades y fluctuaciones, lo que le permitió observar una violación del teorema de fluctuación disipación. Este trabajo se ha convertido en un clásico del tema y es ampliamente citado.

Desde 2003 trabaja en el INIFTA, en La Plata, es profesor adjunto ordinario en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de La Plata y miembro de la Carrera del Investigador Científico del CONICET.

Tiene más de 25 publicaciones en revistas científicas de alto impacto, lo cual revela que sus trabajos tienen amplio reconocimiento internacional. Ha dictado cursos en escuelas internacionales en Bariloche, La Habana y Trieste y ha dado conferencias invitadas en 9 congresos internacionales.

Aunque tendría posibilidades de trabajar en el exterior, Grigera considera valioso el haber vuelto al país a trabajar. Y se guarda tiempo para escribir cuentos y poemas y mantener su blog.

El Premio Fundación Bunge y Born

El apoyo a la investigación ha sido uno de los pilares de la actividad que desarrolla la Fundación Bunge y Born desde su misma creación. Esto se hace evidente en la entrega ininterrumpida de su premio científico, otorgado anualmente en diferentes disciplinas desde 1964.

Entre otros notables hombres de ciencia que lo recibieron, están Francisco de la Cruz, Armando Parodi, Alfredo Lanari y Víctor Ramos.

Con esta entrega, cincuenta y seis investigadores han obtenido el Premio Fundación Bunge y Born  y diez el Premio Estímulo a Jóvenes Científicos. La  cualidad que distingue a estos dos premios del resto que se entregan a la ciencia en el país, es no sólo la  importante suma de dinero que reciben los destinatarios, sino el espaldarazo que conlleva, pues coloca a los premiados en la mira del mundo científico internacional.

Prueba de este carácter consagratorio es no sólo el Premio Nobel otorgado a Leloir cinco años después de haber obtenido el Premio Bunge y Born, sino el hecho de que muchos galardonados reciben, a continuación, importantes reconocimientos en el extranjero. Es lo sucedido con Francisco de la Cruz, Armando Parodi y Víctor Ramos, quienes fueron incorporados a la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

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